No sé si su necesidad de llamar la atención es un grito desesperado de ayuda o un leve intento de llenar su vida con alguna emoción. Quizás un poco de ambas y nada de ninguna.
No me atrevo a preguntarle por miedo a que me conteste, por miedo a descubrir que quizás no seamos tan diferentes después de todo.
Tal vez eso mismo que nos distancia nos une. Nos une con nosotros mismos, y al recordarnos lo terrible que somos, nos distancia de nuestro propio reflejo.
Quizás. Quizás. Pero yo al menos aprendí a obtener atención de una manera más sutil... Eso me hace mil veces mejor, mil veces peor. Soy igual o mas terrible, y lo más trágico es querer creer que no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario