Al parecer una vez que te caes al suelo y el pavimento te empieza a parecer reconfortante, la vida te da un empujoncito para llegar al subsuelo. El cual, en cuestión de unos días sera un cálido recuerdo, sabiendo que algo peor me espera abajo. Si, porque es así. Las cosas tienen que empeorar, inevitablemente.
Repentinamente sentí la incontrolable necesidad de que mi Gillete empiece un relación exclusiva con mis venas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario