Todo me da vueltas y se siente como chocar contra concreto. Como si de repente yo no fuera yo.
No sé qué hacer, no sé que decir, no sé a donde ir. Y siento que no tengo a quién recurrir, porque la parte mía que siempre se sentía a salvo está entre las sábanas llorando y llorando.
¿Dónde empieza, cuándo termina?