-"He aprendido que el amor es como un ladrillo, puedes construir una casa o puedes hundir a un cuerpo muerto"
-Nosotros construimos la casa. Dijo ella, tratando de justificar 2 años y 56 días de noviazgo.
-Y nos dimos la cabeza contra la pared tantas veces que se nos derrumbo. Replicó él, casi automáticamente.
-Pero sobrevivimos, y nos quedamos entre los escombros, vivíamos de recuerdos. Dijo con la voz llorosa, los ojos vidriosos y ocho meses de recuerdos atrapados en su garganta.
- No ¿No entendes? Nosotros ya estábamos muertos.
Inmediatamente él se retiro, sin despedirse, como le era habitual.

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