Quizás yo sólo esté esperando un impecable e inevitable derrumbe, pero estoy bien preparada: no voy a necesitar más que vodka y canciones que no hablen de amor.
La vida me enseño que es solo cuestión de tiempo hasta que las grietas sean la causa del colapso.
Y cuando ya nada quede, entonces ahí podré decir "Me lo dije, lo supe desde un principio y aún así lo hice" , ahí será el momento de elegir entre la lamentación y el perdón, pero por ahora lo único que sé, es que la catastrofe esta cerca.
Aún así me quedo parada enfrente de la tormenta; casi desafiándola, casi sin ganas de vivir, casi a punto de entregarme al pánico, casi casi pero no.
La perdición es mi elección, al menos para el día de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario