No duele tanto como pensé
pero arde a más no poder.
Si tuviera otra oportunidad
seguramente elegiría no nacer.
Es que ya no se donde guardar las palabras que quedan atrapadas en mi garganta, tengo miedo de que un día me sea imposible contenerme y las grité al viento.
Este nuevo tormento, esta sensación incomoda que aplasta mi pecho contra el concreto; es como respirar aire de acero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario