Porque cuando escribimos, decimos lo que queremos que los demás sepan sin que nos vean, porque cuesta tanto mirar a los ojos de una persona y decirle eso.
De cualquier forma, "seducimos valiendo nos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismos" Pero también nos enamoramos así, no de una persona si no de de las mentiras y pretensiones de esa persona. Pero una vez que nos enamoran las mentiras e irremediablemente la verdad nos enfrenta, no la queremos ver.La evadimos a todo costo, pero luego la aceptamos y esta bien. Seguimos convenciéndonos a nosotros mismos, para poder llenar nuestro propio vacio.
El amor - al igual que el odio -no es hacia otra persona si no hacia nosotros mismos, -pero no queremos admitir nuestro egoísmo- y entonces ¿Como vamos a ser tan crueles como para no evitar la verdad? o mejor dicho ¿Como no vamos a"aceptar" - aceptar no enfrentar- la verdad? ¿Como dejar de lado esa sensación? Porque aunque las razones que llevaron a ese sentimiento son una realidad adornada, por no decir mentira, ese sentimiento no deja de ser real. Tan real que te hace reír y llorar, con la misma intensidad.
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